domingo, 27 de enero de 2013

Manifiesto por el frente popular crevillentino, Ivan Ferrández

Estimados compañeros y compañeras:
Les escribo esta carta-manifiesto movido por la paupérrima situación que nuestro pueblo está viviendo:


Cesar Augusto Asencio gobierna el ayuntamiento de Crevillent desde el año 1995; frente a ustedes, frente a mí mismo, el actual alcalde ha obtenido cuatro victorias por mayoría absoluta. Hoy, Crevillent es uno de los pueblos de la provincia de Alicante con más paro –ronda las 5.000 personas-, y la destrucción de su comercio local –de su vida comercial- es una constante desde hace unos años. El alcalde ha incumplido promesas, ha realizado obras que son, cuanto menos, escandalosas, ha olvidado a la gente joven –al menos a la que no es de su partido-, y ha conseguido, en definitiva, que nuestra mejor opción –la de los jóvenes- sea la de marcharse de aquí. Pero no sólo los jóvenes ven en Crevillent un lugar del que es mejor marcharse, si no que es poca la gente que decide venir a vivir aquí, a hacer turismo o a consumir en nuestras tiendas –cuando en realidad, nuestra situación geográfica, nuestra gastronomía, nuestro clima, y nuestra tradición industrial, por citar algunas de las virtudes del pueblo, son buenos motivos, pero no suficientes, para que Crevillent sea un pueblo elegido por forasteros-. Además de los trabajadores, los jóvenes y los comerciantes, son muchos otros los colectivos afectados: deportistas, minusválidos, estudiantes, emprendedores, gente que busca la combinación de ocio y cultura, personas mayores…son demasiados los que eligen salir de Crevillent para practicar deporte, estudiar, realizar un proyecto empresarial, ir al teatro o al cine –claro, no hay teatro ni cine-, o simplemente salir a pasear.


Dicho esto, creo que deberíamos realizarnos algunas preguntas:
¿Tan buena gestión ha realizado el PP?
¿Por qué la oposición es incapaz de plantar cara al alcalde?
¿Cómo puede ser que el alcalde haya obtenido esos resultados? 
¿Es que los vecinos de Crevillent no confían en la izquierda?
He tenido la oportunidad de escuchar algunas de las respuestas que ustedes –los partidos de la oposición- dan a cuestiones como las aquí planteadas. Veáse:
-La gente es tonta.
-Los jóvenes no se implican en la política.
-El alcalde engaña a todo el mundo con ‘convites’ etc.
-El PP ha tejido una red clientelar muy difícil de combatir.
Pero también he tenido la oportunidad de oír respuestas en bocas comunes, ajenas a la política:
-El alcalde ha hecho cosas.
-Los socialistas lo hicieron mal.
-¿Comunistas? ¡Ni hablar!
-Eixos volen moros!

-Los de izquierda están divididos, no se comprenden ni entre ellos mismos.

¿Saben qué pienso yo? Si el alcalde ha tenido la marcha triunfal que ha tenido, es porque la oposición le ha puesto la alfombra, quiero decir, ha sido cómplice. Y es que la división de los partidos de izquierda –más bien la sangrienta batalla que entre ellos libran en campañas absurdas-, sazonada con el alto grado de inmovilismo que todos sufren, nos están condenando. Son ustedes quienes nos están condenando. Esto no puede seguir así, deben ustedes replantearse para qué militan en sus partidos, para qué participan activamente en la política municipal. Si lo hacen, advertirán que el fin que buscan no es el de obtener los mejores resultados a nivel personal o partidista, si no el de poner su trabajo, sus conocimientos, sus virtudes al servicio del pueblo, al servicio de Crevillent. Si no es así, si alguno de ustedes no lo hace por y para el pueblo, debería replantearse su posición, pues la responsabilidad que tienen como representantes del pueblo es demasiado grande como para andar pensando en ustedes mismos.


Si aceptan que el bien del pueblo está por encima del bien de su propio partido, entonces y sólo entonces comprenderán lo que a continuación les pido –no digo que lo acepten, sólo que lo comprendan-. Si no aceptan esto, no merece la pena ni tan siquiera que sigan leyendo, pues sus obtusas miradas, determinadas por los colores de la banderita que alzan orgullosamente, no les dejarán vislumbrar con la suficiente claridad el cambio de estrategia que a continuación les propongo.


Unidad y Renovación, esas son, a mi juicio, las claves del éxito de la izquierda crevillentina. Pero, preguntareis, ¿en qué consisten la unidad y la renovación? Atención:
1. Constitución de una Coalición de todos los partidos de izquierda –incluyendo al PSOE-, bajo el nombre de Frente Popular, Frente Amplio o Frente Cívico.
2. Estructuración de la Coalición –nombramiento de equipos de trabajo, realización de un censo y afiliación, programación y calendario de asambleas regulares y abiertas…- .
3. Elecciones: listas abiertas y asamblea soberana. Los votantes de izquierda debemos tener la posibilidad de confeccionar la lista que gobernará Crevillent en la próxima legislatura. Si no hay suficientes candidatos, cada partido podrá proponer un número en función de los votos obtenidos en las últimas elecciones. Pero los puestos en la lista vendrán determinados siempre en función de lo que la asamblea considere mediante su soberano voto.
4. Confección de un Programa sencillo, con una batería de propuestas concretas.
5. Difusión del programa en una campaña continuada que trate de hacer posible, desde el primer día, la victoria de un nuevo gobierno de izquierdas en nuestro pueblo.
En definitiva, Unidad mediante una coalición de todos, Renovación a través de una radical democratización de la izquierda crevillentina.


Dejen ustedes de pensar en ustedes mismos y su propio partido. Dejen de culpar al pueblo, a los jóvenes, o a Dios de sus malos resultados. Únanse, abran las puertas de sus decadentes partidos y dejen que el pueblo decida. ¿O tienen ustedes tanto miedo al cambio como el propio gobierno? Una cosa es segura: el intento puede salir mal, pero nunca peor de lo que salen vuestras absurdas, fosilizadas y viejas políticas y campañas partidistas.


Partidos de izquierdas en Crevillent, ¡uníos!

Iván Ferrández Lizán