miércoles, 27 de marzo de 2013

El Ayuntamiento desestima la instalación de antenas en la Vella y la implantación en El Boch de un centro de residuos


La Junta de Gobierno Local celebrada el pasado viernes 22 de marzo  rechazó la instalación en la Vella de un proyecto de control de centralizado y telemando que solicitó La  Mancomunidad de Canales del Taibilla y otro proyecto de un centro de residuos de construcción y demolición  en el polígono 11, por considerar que el primero va a suponer un impacto visual negativo en la sierra y el segundo por las molestias que podría ocasionar a los vecinos que tienen sus viviendas en la zona del Boch.

El Alcalde César Augusto Asencio informó sobre estos dos asuntos  en la comisión de Urbanismo celebrada el pasado día 15 de marzo y que se desestimaron  en la Junta de Gobierno Local  .

En concreto,  el Ayuntamiento considera que el proyecto solicitado de mejora de control centralizado y telemando en la zona para ejecutar en “La Vella”,  no se puede autorizar porque este emplazamiento es un paraje muy significativo para los Crevillentinos. Además, concretamente “La Vella”, está ocupada por diversas antenas e instalaciones que crean un impacto visual muy negativo sobre el paraje.

Una vez estudiado el proyecto de la Mancomunidad de Canales del Taibilla , se considera por parte del Ayuntamiento que supone una obra que va a perjudicar a la sierra y más concretamente  al paraje de “La Vella”, puesto que originaría   un impacto  visual la  instalación de una caseta y una torre de comunicaciones de 10 metros de altura con 4 antenas repartidas a lo largo de la torre.  El Alcalde ha señalado que este proyecto tendría   un impacto negativo sobre el terreno, ya que la obra a realizar produce efectos adversos sobre el territorio y modifica la fisonomía del mismo en una zona de especial protección por el Plan General .

Respecto a la segunda petición desestimada,  se trata de la instalación en el polígono 11 del Boch de un centro de residuos de construcción y demolición  . En concreto consistiría en una planta donde depositar los residuos no peligrosos procedentes de actividades de construcción y demolición para efectuar una operación de valorización de los mismos.

Una vez estudiado el proyecto, el Ayuntamiento considera que  para obtener la declaración de interés comunitario supone, en primer lugar la ocupación de una parcela de 78.924 m2 de los cuales solo se va a disponer de 5.788 m2. Ello condiciona una gran superficie de terreno a una actividad que tan solo necesita un 7,33% del volumen total de la finca, lo que en un futuro a la hora de llevar a cabo algún tipo de reclasificación de polígonos existentes en la zona, la realización del algún viario de comunicación o cualquier otro tipo de infraestructura necesaria en el área, condicionaría en gran parte la realización de cualquier obra.
En segundo lugar, la zona donde se pretende llevar a cabo la implantación de la actividad, es la denominada como el Bosch, donde existe gran cantidad de casas diseminadas,  por lo que no es recomendable que este tipo de actividad se instale cerca por las molestias que pudieran ocasionar a los vecinos que viven allí. El Ayuntamiento, según ha señalado el alcalde,  ha tenido en cuenta que esta es una zona que se ha visto afectada durante la última década por obras e infraestructuras, como el tercer carril de la A-7, el desdoblamiento de la carretera entre Crevillent y Elx y en estos momentos se están ejecutando  las obras del AVE. Todas estas actuaciones  en su conjunto han supuesto  un impacto visual importante en la zona. En tercer lugar, según la primera autoridad,  la actividad que se pretende instalar en términos de creación de nuevos puestos de trabajo, no es una actividad que pueda generar gran cantidad de puestos de trabajo, como mucho por la experiencia de otras plantas serían unos 6 ó 7 puestos de trabajo.

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