jueves, 18 de abril de 2013

“JUNTS FEM MÚSICA. JUNTS FEM HISTÒRIA”


Este lema bien podría decirse que es el resumen perfecto de la manera en que se ha llegado a conseguir el primer gran éxito internacional de la Sociedad “Unión Musical” de Crevillent. Meses y meses compartiendo horas de trabajo para hacer música. Y una cita con la historia: el día, 14 de abril; el lugar, la Casa de Cultura de La Sénia; la hora, las 19:30. Y todo ello en el marco de la primera sección de uno los certámenes más prestigiosos de toda Europa, el Certamen Internacional de Bandes de Música “Vila de La Sénia”, que en este año 2013 cumplía su séptima edición.

Antes de comenzar la actuación, ya sobre el escenario, el maestro director Manuel Mondéjar, con un gesto de complicidad, recordó a los músicos que era el momento de disfrutar. Y sonó elegante, señorial, el pasodoble “Cielo Andaluz”, de Pascual Marquina.

Después llegó el momento de acompañar al dios Baco a probar los vinos de la cordillera americana conocida como Blue Ridge. La sección grave de la banda dio el pistoletazo de salida y los fagotes mostraron el camino a los demás compañeros. Así comenzó a sonar la obra obligada, “Bacchus on Blue Ridge”, de Joseph Horovitz.

Y llegó el momento de dar el do de pecho. La obra de libre elección: “Symphony No 2”, de John Barnes Chance. Una obra sublime, intensa, cuya interpretación precisa un grado máximo de concentración. Con precisión milimétrica coincidían en los primeros compases las flautas y el vibráfono. Unos compases después, el presidente de la Sociedad, Julián Mas Talavera, comenzaba a ser consciente de que sus muchachos podían hacer algo grande; y la concejal de cultura, Loreto Mallol Sala, contenía la respiración ante la tensión y la intensidad del momento.

Al acabar, entre los aplausos del público destacaba en especial el presidente del tribunal del certamen, el mundialmente reputado compositor belga André Waignein quien, flanqueado por sus compañeros de tribunal —el profesor y director británico Timothy Reynish y el prestigioso compositor noveldense Óscar Navarro—, aplaudía con gran entusiasmo la interpretación de la banda crevillentina.

Tras más de una hora de espera, el secretario del jurado, Josep Antoni Vila, comparecía en el escenario para dar lectura al acta de la deliberación del tribunal. Nombró a las bandas por orden de actuación, indicando su puntuación, sobre un máximo de 330 puntos:

- Ateneu Musical de la Vila Joiosa: 276,5 puntos, Segundo Premio.

- Unió Musical Santa Cecilia d’Onda: 265,5 puntos...



En ese momento los músicos crevillentinos estallaron en vítores mientras, en el escenario, los representantes municipales de Villajoyosa y Onda ya daban la enhorabuena a Loreto Mallol. Y la alegría llegó al punto álgido cuando el señor Josep Antoni Vila dijo: “I última banda participant, Unió Musical de Crevillent, amb 310 punts. Per lo tant, primer premi i premi especial de l’Ajuntament de La Sénia a la Unió Musical de Crevillent”. En ese momento, los músicos crevillentinos corearon al unísono el apellido de su maestro director. Ese “Mondéjar, Mondéjar” que resonó en la sala, fue el merecido reconocimiento al trabajo de un gran profesional que ha guiado a sus discípulos, a base de trabajo y humildad, a conseguir tan rotundo éxito.

Al acabar el acto protocolario, el presidente del jurado, André Waignein, conversó con el presidente de la Sociedad, con algunos músicos y con el director de la banda, colmando de elogios tanto a la agrupación como a su director y reconociendo que la actuación de la banda crevillentina le puso en varios momentos los pelos de punta. Elogios que, sin lugar a dudas, tienen un gran valor, viniendo de un profesional tan relevante en el mundo de la música.

Además del éxito de la banda crevillentina, en segunda sección ganó el primer premio la banda de la Sociedad Musical “La Armónica” de Cox, por lo que la comarca musical Vega Baja-Baix Vinalopó se posiciona como uno de los territorios de referencia en el plano bandístico europeo.



SUM Crevillent