jueves, 3 de enero de 2013

Compromís cuestiona la gestión privada del ambulatorio y hospital


El Grupo Municipal de Compromís considera que la privatización de la sanidad que está llevando a cabo el Gobierno de la Generalitat, como ha sido el caso del Hospital Vinalopó, ni es más rentable ni siquiera garantiza la calidad en la prestación del servicio a los ciudadanos.
En el último mes hemos podido comprobar como las colas de los usuarios en el Centro de Salud de Crevillent se convierten en interminables y habituales cuando tratan de pedir cita, recibir información o ser atendidos.
A estas colas hay que añadir las demoras y continuos aplazamientos en las consultas y atención en el Hospital Vinalopó y que desde Compromís sólo podemos entender que, o bien se debe a una inadecuada organización o a la falta de personal necesario para atender a todos los usuarios que le corresponden en su área de atención sanitaria.
Dory Cortés concejala de Compromís manifiesta que se están lanzando continuas soflamas en los medios de comunicación, desde distintos responsables sanitarios empezando por la Coordinadora del Centro de Salud de Crevillent y acabando con el Concejal de Sanidad, de que todo funciona a entera satisfacción del ciudadano. Pero la percepción de la realidad, que se vive en la calle, es la del deterioro de los servicios que hasta hace pocos años se venían desarrollando.
Recientemente, se ha conocido que las empresas que se han adjudicado la gestión de la sanidad, reclaman que la Generalitat les modifique al alza la fórmula de actualización anual de la póliza (639 euros en 2012) que se paga por cada habitante adscrito a cada concesionaria, lo que demuestra que no ha habido ahorro con la gestión privada y que lo que sí ha habido es un suculento negocio a las empresas amigas.
Compromís manifiesta que los 639 euros que el grupo empresarial Ribera Salud (cuyos accionistas mayoritarios son Bankia y Banco de Sabadell) y la aseguradora médica Asisa, cobra por cada habitante adscrito, supone que la atención sanitaria que los crevillentinos reciben nos cuesta más de 18 millones de euros anuales. Una cifra superior a todo el presupuesto del Ayuntamiento de Crevillent para pagar todos los servicios.
Compromís ya viene denunciando y manifestando su oposición a la privatización de la sanidad como un capítulo más en la política del PP de convertir los servicios esenciales en un negocio. No para mejorar la calidad de estos, sino para aumentar el beneficio de algunas empresas próximas al Gobierno.
A pesar de que la ciudadanía sigue siendo reacia por distintos motivos a presentar quejas, el descontento de muchos crevillentinos está ahí y no pueden soslayarlos los responsables sanitarios de nuestro departamento de salud. Son cada vez más los que nos plantean problemas de listas de espera, de colas, de falta de personal y atención en el Centro de Salud y en el Hospital.
El  Grupo Municipal de Compromís reconoce la labor diaria de la mayoría de profesionales tanto aquellos que siguen perteneciendo a la Generalitat como empleados públicos, como aquellos contratados por la empresa que están limitados a unas condiciones de trabajo dictadas por una empresa que, como cualquier otra, no es una ONG y busca minimizar costes para sacar mayor beneficio
No obstante, desde este grupo se hace ya inoperativo cualquier pregunta al actual responsable de sanidad del Ayuntamiento ya que no es capaz de reconocer los problemas y además su imparcialidad está en entredicho ya quetrabaja en la misma empresa que gestiona el Hospital y el Centro de Salud, por lo que optará por hacer llegar sus reclamaciones directamente a los responsables sanitarios.

Nota de Prensa