miércoles, 23 de octubre de 2013

La petición del alcalde que la GV pague la expropiación de los colegios es una maniobra para eludir responsabilidad

El Grupo Municipal de Compromís considera que el cambio radical de argumentación del Sr. Alcalde pone en evidencia todo lo dicho hasta ahora sobre el sobre coste de la expropiación de los colegios de Ronda Sur y reafirma la valoración de este Grupo de que el Sr. Alcalde debe presentar su dimisión por el grave perjuicio que va a causar a las arcas públicas.
Hace meses que este grupo advirtió que los ciudadanos de Crevillent tendrán que pagar cerca de cinco millones de euros por el grave error del Alcalde en la elección del sistema expropiatorio de los citados terrenos.

Los más que evidentes cambios de criterio y de culpas que ahora realiza el máximo responsable municipal se debe al intento de diluir las culpas y las graves responsabilidades de este entuerto, el problema es que las palabras, las declaraciones quedan escritas en actas y en hemerotecas.

Pretende el Sr. Cesar Augusto darle la vuelta a una realidad y es que la decisión del sistema de expropiación la tomó y la dirigió él motivándolo en 1999 por razones de conveniencia política, porque entendía que era más rápido y también porque había llegado a un acuerdo con otros propietarios.

Lo que el Alcalde ahora ya no dice es que rechazó el informe de la Gerencia del Catastro que le advertía de la ilegalidad del proceso y no dice que hasta ayer ha defendido en todos los ámbitos: en el Pleno, en Comisión, en los medios que el procedimiento era el correcto y que en todo caso la culpa era de los jueces que habían emitido una sentencia incomprensible.

El Sr. Alcalde, como es de costumbre echa la culpa a todo el mundo y no admite ningún tipo de responsabilidad, ha echado la culpa a la Gerencia del Catastro, la ha echado a la oposición como siempre a pesar de que no gobernamos, la ha echado a los técnicos y funcionarios y ahora dice que la culpa la tiene la Consellería.

Para Compromís el Alcalde está demostrando que ha perdido absolutamente los papeles, que da bandazos sin sentido, con el único propósito de no querer reconocer una grave torpeza y un grave perjuicio que puede generar a las arcas municipales.

Para el Portavoz Municipal José Manuel Penalva, las afirmaciones de que el Alcalde pretende llegar a acuerdos con la Generalitat son preocupantes en un doble sentido por eso creo que todo es una maniobra de huida. En primer lugar queremos que estos acuerdos si se llevan a cabo tienen que ser con absoluta transparencia y que conste claramente que no se trata de ningún tipo de compensación con las inversiones y subvenciones que la propia Generalitat tiene pendientes en este municipio.  En segundo lugar el Alcalde sabe muy bien que las encuestas ponen de manifiesto un claro cambio de gobierno en la Generalitat y bien nos tememos que dichos acuerdos no sean vinculantes y queden en papel mojado.

Añade Penalva que dado que el Sr. Cesar Augusto se niega a dimitir a pesar de la magnitud del error y que con cualquier otro alcalde él mismo estaría exigiendo esta dimisión, lo mejor que puede hacer en este momento es que el proceso sea absolutamente transparente y que plantee lo antes posible; bien en un pleno o en una comisión un plan económico para hacer frente a estos compromisos contando con todas las alternativas si ha de asumirse con dinero proveniente de las arcas municipales o con dinero de la Generalitat y del Ayuntamiento .

Penalva no es optimista en una solución óptima para los crevillentinos dado el empecinamiento y la actitud de este Alcalde ya que hemos pedido información y explicaciones en la Comisión de Urbanismo y prácticamente se ha limitado a dar la misma información que aparece en los medios y poco más, pero el poco más, es más preocupante ya que pretende litigar contra la Generalitat en caso de que no haya acuerdo.

El Alcalde no dice que entre tanto se resuelva la petición a la Generalitat y se determine entre administraciones su grado de responsabilidad, los propietarios nos exigirán la ejecución de la sentencia que es condenatoria y obliga a este  Ayuntamiento, por lo que de nuevo estamos ante otra jugada dilatoria que podría no fructificar.